VICENTE F. LUY

Uno.

Subo a besos por su sangre, cuento los días.

Ella abre un paquete de Merengadas;

ella comemos

El sur vuelve lleno de camarones

y aire de los Aguirre.

Y todos sudan

la madre, el padre y el pingüino.

Ella suda.

Ella se vuelve clítoris, y yo tambien.

Dos.

Si fuera Dios me haría hombre, pero no otro.

Apostaría todo a la transformación.

Mi desesperación y mi miseria

son la plataforma desde donde me intuyo.

Sólo soy tuyo siendo yo.

Tres.

¿Por qué los secuestradores prosperan?

¿Por qué sonríen los diputados?

Tienen plan.

Vos no tenés plan.