Verano Obrero: La Semana Trágica.-2-

 

“Contra los indiferentes, los anormales, los envidiosos y haraganes; contra los inmorales, los agitadores sin oficio y los energúmenos sin ideas. Contra toda esa runfla sin Dios, Patria, ni Ley, la Liga Patriótica Argentina levanta su lábaro de Patria y Orden… No pertenecen a la Liga los cobardes y los tristes.” (Abril de 1919, Discurso de Manuel Carlés en el Salón del Centro Naval).

 

1. Diarioooo….Diariooooo.

 

                                             Interesante analizar el discurso de los diarios, de la gran prensa de aquel enero de 1919. Dice el Diario La Nación, en su extensa editorial del día 11 de Enero: “Hoy es día de remediar, mañana habrá espacio para la discusión. Ahora es necesario, ante todo, volver la vida a sus cauces normales…”. Veamos, hay que remediar este mal, de cualquier manera, aunque utilicemos como brazo armado a los jóvenes de la clase alta. Debemos terminar con la huelga anticapitalista después habrá tiempo para analizar. “Entendemos que es deber patriótico”, alega en otra parte de la Editorial. El nacionalismo y la patria surgen como valores del discurso de la derecha argentina, para confrontar a esos obreros ácratas y huelguistas. Patriótico es defender al capital oligárquico local, y a los empresarios ingleses.

                                                Es el Diario La Prensa que llama a la acción a los defensores del orden, siempre hay que tener cuidado, cuando la derecha argentina desde sus aparatos ideológicos exige orden, sucedía en los meses previos al 24 de marzo de 1976, y en muchas otras etapas de nuestra historia. Dice así, La Prensa: “El vecindario honesto está dispuesto a cooperar energicamente, unido sólo en un propósito, sin distinción de partidos y de clases. (Nota del Autor: Y atención porque no hay esperar, hay que ser ofensivo) (…)  de manera que no se reduzca a la acción de dar y recibir tiros, o a esperar acuartelados, (…) sino llevar la represión hasta la perfecta individualización de los que atentan contra el orden”. Sin dudas es el fuerte llamado a la represión, y al orden, para ello deben unirse los partidos políticos  y los ciudadanos de bien. Y no hay que esperar, es necesario avanzar en la represión

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Porteño y escritor. Incursionó en la poesía,  la crónica, la novela y el teatro. Apasionado por el tango, y la vida nocturna de Buenos Aires. Pedro Orgambide compuso una milonga que cuenta aquella Semana Trágica de 1919.

Orgambide

                                     Por último para el La Nación, Yrigoyen era un populista que astutamente evadía el problema, y no reprimía, “Pero nuestro gobierno, poco versado en la diferencia de matices entiende de otro modo sus deberes y (…) se cruza ahora de brazos ante la necesidad de reestablecer el orden…” Una crítica directa al Presidente, y al Partido Radical que acicateado por la prensa y los legisladores conservadores deberá declarar el Estado de sitio y sacar a la calle a la gendarmería.

2. Los Chicos Ricos y su Odio.

 

                                       Será durante la Semana Trágica, que se forma la Liga Patriótica Argentina, para combatir anarquistas, comunistas y judíos.

                                  El fundador es el almirante Manuel Domecq García, y el Contraalmirante Eduardo O´Connor, junto a un grupo de jóvenes de las mejores familias, se reúnen en la Confitería París, y también en Florida y Córdoba. Allí, en aquellos lugares fundan una organización dispuesta a todo, con tal que no flamee la bandera roja en las manifestaciones, y huelgas obreras.

Una cita extraída del historiador Felipe Pigna en Los Mitos de la Historia Argentina 3, Pág, 77, dejará clara la concepción de este grupo para con los inmigrantes.

Su presidente, un orador con facilidad para la arenga, Manuel Carlés, expresa en su discurso:

“Los perturbadores de las viejas ciudades los hijos sin madre y con patria mutilada, angustiados por quimeras, venidos nadie sabe cómo del extranjero, importaron los problemas de su país natal. Junto con la aftosa y el gorrión, de la Europa estrecha, agostada y pendenciera, vinieron los perseguidos del dolor social…”

Manuel Carlés. El primero a la derecha en la foto. Hacía sus arengas en la calle, exaltando el rascismo y el desprecio por los anarquistas y comunistas.

Liga Patriotica

                                        Es interesante la mirada, la aftosa, es una enfermedad que afecta al ganado vacuno, a las vaquitas argentas. Ergo, la sociedad está siendo atacada por estos hijos sin madre, venidos de una Europa pendenciera, que traen el dolor social. Así caracteriza a los obreros inmigrantes que pelean por los derechos laborales, son una enfermedad para el país.

Y termina, si, “la civilización argentina hubiera de malograrse por la acción desenfrenada del extranjerismo sectario, la providencia (…) creó la Liga Patriótica  Argentina y ¡basta!…”.

                                    Ese, basta, no es menor, ya que los jovencitos de familias ricas, constituidos en enero, saldrán con los colores argentinos en un brazalete, y armas automáticas a cazar obreros. Con cachiporras y culatas “ablandaban”, a obreros díscolos, y en nombre de la fé católica y de un complot de la comunidad semítica, asesinaban judíos. Cuenta Juan Carulla, un nacionalista católico, acerca de una entrada de la Liga a un barrio hebreo, “Oí decir que estaban incendiando el barrio judío (…)  Caminé por las calles Junín, Uriburu, y Azcuénaga, al principio sin hallar patente de disturbio. Fue al llegar a Viamonte, (…) En medio de la calle ardían pilas formadas con libros y trastos viejos, entre los cuáles podían reconocer sillas, mesas y otros enseres domésticos, ( Y continúa el relato), (…) supe que se trataba de un comerciante judío al que se culpaba de hacer propaganda comunista. (Luego la violencia continúa hacia hogares hebreos) Advierte Carulla, “el ruido de muebles y cajones violentamente arrojados a la calle se mezclaba con gritos de mueran los judíos, mueran los maximalistas. Cada tanto pasaban a mi vera, viejos barbudos y mujeres desgreñadas”.

Finalmente alega que la represión se extendió por varias cuadras.Un claro connato antisemita se hizo presente eran los judíos comunistas-anarquistas que propiciaban el caos en las calles argentinas. El día 16 de Enero el diario La Prensa titulaba en un artículo “La Colectvidad Israelita”, en la que se marcaba como elementos extraños y provenientes de rusia, y de la agitada Cataluña, a ucranianos, rusos, polacos, dispuestos a la revolución socialista.

Cuando el 14 de Enero terminó la huelga, los trabajadores y lo sectores más desposeídos de la sociedad habían sufrido su semana trágica.

Fuentes:

-Godio, J. La Semana Trágica. De Enero de 1919. Ed. Hyspamérica. Buenos Aires.1985.

-Pigna. F. Los Mitos de la Historia Argentina 3. Ed. Planeta. Buenos Aires. 2006.

-Ramos. J.A. Revolución y Contrarrevolución en la Argentina.3. La Bella Época. 104-1922. Ed. Cúspide. Buenos Aires. 2013.

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