Urquiza, Rosas y Literatura de Barbarie- Segunda Parte-.

«El deguello fue (…) para el soldado y el gaucho, el medio preferido de deshacerse de sus enemigos. Experimentaba una fruición feroz y voluptuosa al hundir la daga en la carne palpitante, sentir los estremecimientos de la víctima y ver borbotear la sangre tibia». (Carlos Ibarguren, Juan Manuel de Rosas).

La Refalosa

Hilario Ascasubi era un cordobés nacido en 1807 en la localidad de Bell Ville. Su padre era un profundo antirosista exiliado en Montevideo. Tengamos en cuenta que esta etapa se caracteriza por las arduas contiendas sucedidas entre unitarios y federales. Entonces Ascasubi, se propuso retratar el terror de la época rosista-veremos que lo derrocan a Rosas pero el terror seguirá-, y lo logró con su poema La Refalosa (1839).

                                       La idea es la siguiente el gaucho Jacinto Cielo es unitario y trabaja en la Legión Argentina, en Montevideo. A él, le profiere una amenaza un soldado rosista, degollador y mazorquero. Es siniestro ya que relata la tortura a la que va a ser sometido. La intención es clara: mostrar como se tortura a los adversarios políticos durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, como se implementa el regimen del terror.  La Refalosa es una danza folclórica que gustaban de bailar, y se había popularizado durante el gobierno de Rosas.

Gaucho federal

Imagen de una toldería, y un gaucho federal con el color rojo característico, durante la etapa de la Confederación Rosista. Recordemos que el ejército que comandaba el brigadier, era denominado los colorados del monte.

                                          Entonces  Jacinto Cielo, será atado de pie, y los mazorqueros comenzarán a herirlo con el cuchillo. Sus puntadas harán chorrear la sangre, hasta que el piso comience a cubrirse, y la víctima comience a resbalar. Los victimarios reirán, como si Cielo estaría bailando el ritmo folclórico. La Refalosa. El poema es importante porque anticipa una temática que se repetirá tristemente en la historia argentina del siglo XX: los torturadores-mazorqueros- disfrutan del sufrimiento de las víctimas. No sólo, sino lo humillan, ya que previamente desnudan por completo al unitario. Hay un paralelismo con el texto de Echeverría, El Matadero; los mismos hombres que desgarran la carne de los animales, hunden el cuchillo en los unitarios, con la misma violencia. La Confederación Rosista es un matadero, donde corre un río de sangre unitaria.

                                      La cuestión exalta la barbarie de los federales que «juegan» con su víctima y lo hieren hasta matarlo. Luego este unitario será comida de los chanchos, y por supuesto el grito final de la mazorca es, Viva la Santa Federación!

LA REFALOSA *

Mira gaucho salvajón
que no pierdo la esperanza
y no es chanza
de hacerte probar que cosa
es «Tin Tin y Refalosa»
ahora te diré como es:
escuchá y no te asustés
que para ustedes es canto
más triste que viernes santo.
Unitario que agarramos
lo estiramos o paradito nomás
lo agarran los compañeros
por supuesto, mazorqueros
y ligao con maniador doblado
ya queda coco con codo
y desnudito ante todo
¡Salvajón!
Aquí empieza su aflicción
luego después a los pieses
un sobeo en tres dobleces
se le atraca
y queda como una estaca
lindamente asigurao,
y parao lo tenemos
clamoriando y como medio chanceando
lo pinchamos y lo que grita
cantamos «la refalosa y tin tin»,
sin violín.

Pero seguimos al son
de la vaina del latón
que asentamos el cuchillo y le
tantiamos con las uñas el
cogote.
¡Brinca el salvaje vilote
que da risa!
……………
Finalmente:
cuando creemos conveniente,
después que nos divertimos
grandemente, decimos que al salvaje
el resuello se le ataje;
y a derecha
lo agarra uno de las mechas
mientras otro lo sujeta
como a potro de las patas
que si se mueve es a gatas
Entretanto nos clama por cuanto santo
tiene el cielo;
pero ahí nomás por consuelo
a su queja
abajito de la oreja
con un puñal bien templao
y afilao
que se llama quita penas
le atravesamos las venas
del pescuezo
¿Y que se le hace con eso?
larga sangre que es un gusto,
y del susto
entra revolver los ojos
……………
¡Que jarana!
Nos reímos de buena gana
y muy mucho
al ver que hasta les da chucho;
y entonces lo desatamos
y soltamos;
y lo sabemos
parar para verlo
refalar ¡en la sangre!
hasta que le da calambre
y se cai a patalear,
y a temblar
muy fiero, hasta que se estira
el salvaje; y lo que espira
le sacamos una lonja* que apreciamos
el sobarla y de manea
gastarla De ahí se le cortan las orejas,
barba, patillas y cejas;
y pelao lo dejamos
arumbao,
para que engorde algún chanco,
o carancho.
……………
Con que ya ves, Salvajón
Nadita te ha de pasar
Después de hacerte gritar
¡Viva la Federación!.

Lamentablemente la violencia, y represión retratada en el poema no será solamente una característica del gobierno de Juan Manuel de Rosas, ya lo veremos.

Notas:

* El poema está en la misma tendencia que el texto El Matadero-1840-, escrito por Esteban Echeverría, que es contemporáneo a Hilario Ascasubi. Incluso existen analogías: en El Matadero cuando están los mazorqueros adentro de la casilla con el unitario se dice «Tiene buen pescuezo/ Tócale el violín/ Mejor es la resbalosa.» y luego se agrega «Ya le amansará el palo». Es decir se menciona La Refalosa, y el método de tortura descripto por Ascasubi de aferrarlo al palo. Tengamos en cuenta que Echeverría describe la tortura con el individuo atado sobre la mesa.

Genaro Berón de Astrada, murió en la Batalla de Pago Largo, a los 35 años. La anécdota es que los mazorqueros lo mataron a lanzazos, y le arrancaron una lonja de piel. El mismo Ascasubi, realiza un poema, y utiliza una costumbre que tenía la mazorca de colgar la cabeza, o parte de la víctima- que eran los unitarios– en las rejas de la entrada de sus casas. Entonces produce el poema denominado Isidora. Ascasubi relata, a la esposa de Berón de Astrada encontrando una lonja colgada en el frente de su hogar: 

«Lo primero que vió,
Isidora en cuanto entró
fue un cartel
con grandes letras sobre él,
y una manea colgada,
de una lonja bien granada:
Que decía así: Este es del cuero
del traidor Berón de Astrada
lonja que le fue sacada
por unitario salvaje…»

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