TRIUNFO DE LOCAL: 3 de Febrero de 1813

En la barranca de San Lorenzo a orillas del río Paraná, el general José Francisco de San Martín, selló el primer y único triunfo de local sobre los españoles. Con un brazo dislocado, y un corte en la cara, escribió su parte de guerra a la sombra del pino de la huerta del Convento. «Me arrojo a pronosticar que este escarmiento será un principio…» Eran las palabras finales del parte, de la Batalla de San Lorenzo. Y no se equivocó…

El cabildo de Montevideo había desconocido a la Revolución de Mayo, y el único brazo armado que luchaba junto a un puñado de hombres contra los españoles, era José Gervasio Artigas. Así, envalentonados los realistas decidieron invadir ríos argentinos. Y así, se pasaron de listos y saquearon, San Pedro, y luego San Nicolás. En los últimos días de enero un capitán de Rosario, advirtió que barcos navegaban el Paraná, allende a la ciudad. A oídos de San Martín llegó la versión, y partió con sigilo y de noche, con su ejército de granaderos desde Buenos Aires.

Juan Bautista Cabral, hijo de la esclava afro Carmen Robledo, y de un estanciero correntino. Era zambo-negro-, fue crucial en la batalla, salvando la vida de San Martín. Fue muerto en aquella acción, por una bayoneta realista.

1813, no es un año cualquiera para el proceso independentista, el 20 de febrero, Manuel Belgrano vencía con su ejército en la Batalla de Salta. Y el último día de enero, comenzaba a sesionar la Asamblea, que eliminaba los elementos de tortura, suspendía la jura de fidelidad al rey Fernando VII, y creaba la escarapela y el Himno Nacional, encargado a Vicente López y Planes.

Pero ¿Que pasó en la barranca de San Lorenzo, aquel 3 de Febrero de 1813?. El ejército de granaderos se ocultó en la parte posterior del convento. Los españoles anclaron su buques, con el objetivo de invadir y saquear el lugar. Eran 350 hombres, que al descender, creyeron que sería un trámite. Sin embargo por sorpresa en esa llanura de 500 metros apareció San Martín con los suyos, de manera sorpresiva.

Dos cuestiones, la primera que Don José salió al galope al frente de su ejército, con el riesgo que esto significaba. La segunda como canta la marcha, «Cabral / soldado heroico«, por medio del sargento se salva de una muerte segura. En realidad San Martín cae con su caballo, y queda aprisionado sobre una de las piernas. Primero lo asiste el Granadero Juan Baigorria, mientras un español lo hiere en la cara. Juan Bautista Cabral, se cruza cuando un realista iba a terminar con la vida de Don José, y finalmente pasa a la historia. La batalla dejó esta anécdota, y una hermosa marcha, aunque duró solo unos 15 minutos. Con 100 soldados menos los granaderos sanmartinianos vencieron a los españoles, que con capa caída, y unos cuantos muertos volvieron derrotados a sus barcos.

Fuentes:

-Busaniche, J. L. San Martín Vivo. Ed. Ediciones Nuevo Siglo. Buenos Aires. 1995.

Mitre. B. Historia de San Martín y de la Independencia Americana. (Selección).Ed. Centro Editor de América Latina.1979.