SIMÓN RADOWITZKY, ¡Viva L´Anarchia!.

 

                                        Era un irreverente, un judío-ruso, nacido en Ucrania que había escapado del zarismo, convencido de sus ideales ácratas.

En una herrería a los 10 años incorporaba por influencia de su maestro, conceptos anarquistas. No dudó en ser la voz cantante y rebelde del movimiento obrero porteño. Eran tiempos que la Argentina, era promesa de ser un gran país, granero del mundo; mientras los obreros trabajaban 10 horas, sin descanso dominical y cobraban miserias. SIMÓN RADOWITZKY enfrentó al poder represivo de la policía porteña, protagonizado por su jefe, RAMÓN LORENZO FALCÓN. El 14 de noviembre de 1909, se bajó SIMÓN, del tranvía 17, en Callao y Quintana y esperó que pasara el carruaje de FALCÓN. Con sólo 18 años, vengaba la muerte de un amigo, a manos del Jefe de Policía. Corrió por Quintana y arrojó la bomba casera al grito de ¡Viva L´ anarchia!. Así, terminó con la vida del jefe de Policía. Estuvo preso casi dos décadas en la cárcel de Ushuaia, «La cárcel del Fin del Mundo». Era la lucha de la clase obrera contra el Estado represivo.  En 1930, SIMÓN salió de la cárcel. Y dos años después se unía a otra gesta. Pelear con el bando republicano en la Guerra Civil Española. Aquí en un posible diálogo con el hombre que despreciaba a la inmigración y a los trabajadores.