¡SE VENDEN NEGROS EN RETIRO!

 

                                En una vieja elevación, casi loma de la ciudad se levanta, la Plaza San Martin, en la actual Retiro. Era hacia 1713 una ventana hacia el mar, en la cual, se construyeron casas correspondientes a la empresa naviera más importante, Compañia de los Mares del Sur. Una de aquellas casas, comenzó a ofrecer distintas mercancías, convirtiendosé, en un «boliche»; como solía decirse en la calle. Un día de 1716 temprano por la mañana podía divisarse un cartel que rezaba «Las Mejores Piezas de Indias». Comenzó a venderse en Retiro los mejores negros de la ciudad. Un negro adulto, madurito y en buen estado de conservación, era de los más caro. Un negro jovenzuelo e inexperto más barato, aunque se los buscaba por su energía. Si usted compraba un par de negros, podía llevarse el «2×1» gratis una mulata. Ni la iglesia, ni la corona española se ruborizaba. Los negros provenían de África. Americanos casi no había, sino por reventa del Imperio Brasilero.Cuando llegaban los barcos, promotores salían por las calles a gritar, ¡Se venden negros!. A partir de 1810 la guerra revolucionaria, y cierta baja de las barreras y prejuicios sociales, logró un blanqueamiento en el Río de La Plata, y su disminución como grupo social. Fue el Marqués de Castelfuerte, Virrey del Perú- que por jurisdicción comprendía a Buenos Aires- que en 1739 pensó en un mejor negocio inmobiliario, diríamos hoy. El Virrey José Armendáriz, decidió vender las tierras, y ya no pudieron venderse negros buenos y baratos.