Julio Cortázar

HAPPY NEW YEAR

Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.

María Teresa Andruetto

PERAS

Había una rosca cubierta
de azúcar, una mesa con el hule
verde y una frutera de vidrio
(por la loneta de las cortinas, el sol
sacaba tornasolados color de ajenjo),
y había peras. Recuerdo los cabos rotos
y el punto negro que, en una de ellas,
hace el gusano. Sé que las dos teníamos
el pelo corto y unos vestidos
almidonados.

Después algo (quizás el viento)
sonó allá afuera y mi madre dijo
que acababan de pasar
Los Reyes.

Luciano Lamberti

LA NOCHEBUENA DE 1983

Dócil es la piel de las enfermeras del Hospital San Justo,
dócil y con olor a caramelo media hora.
Los dedos mueven los caramelos en el bolsillo del delantal.
Ellas soplan yodo en las heridas y creen-
firmemente en la densidad de los miembros mutilados,
y se arrugan, y cuando se quitan el guardapolvo
sueñan con una bolsa de agua caliente en los pies,
antes de acostarse, arrodilladas frente a su propio dios,
para rezar la oración de todos los días.
Que a los chicos no les pase como a mí,
que tuve que ser cosido en ese hospital,
un consultorio peronista mal iluminado,
oyendo en la radio los festejos y las explosiones
en la Nochebuena de mil nueve ochenta y tres.

Luciano Lamberti, nacido en San Francisco, Córdoba. 1978. Licenciado en Letras Univ. Nacional de Córdoba. Publicó novelas, cuentos y poesías. Último Editado. Los Abetos (novela), 2020.