NOVIEMBRE DE 1986: Tiempo Nuevo.

 

                                         «Aquí es al revés, aquí se produce un proceso de selección al revés, donde lo que se va destruyendo, que es el dato concreto, que son las escuelas, los hospitales, para dejar sin posibilidad de atención a la comunidad, y generar un nuevo mecanismo de opresión».

                            ¿Quién piensa el país?, ¿Quién se favorece?. Las preguntas resonaban aquel estudio de televisión, aunque atraviesan la actualidad. De 1976 a 1983 mediante el terror se impuso un sistema económico, en el cual los poderosos, lo eran cada vez más, y un puñado de empresas con agentes nacionales, y vínculos transnacionales gestaban un país injusto y desigual.Lamentablemente los 90´, la década menemista acentuaría un modelo donde lo privado avanzaba, al ritmo del desguace del sector público, y el capital extranjero, sobre el cadáver del capital nacional.

                                             El que está ahí para decirlo, frente a Mariano Grondona, y Bernardo Neustadt, que modelaban el sentido común de la población, cuando otros tiempos vendrían para el país y el mundo-tiempos neoliberales; era Darío Germán Abdala. Nacido en un año bravo para el peronismo, 1955, en Santa Teresita. Creció recorriendo con su padre unidades básicas, y rápidamente se hizo militante peronista. Abandonó estudios, pero leyó mucho. Comenzó a ganarse la vida en 1975 pintando autos en la Secretaría de minería. Terminó siendo delegado. Formó junto a Carlos Chacho Alvarez el Movimiento Renovador Justicialista de la Capital Federal. Apoyó a Carlos Menem, consiguiendo su banca de diputado el 10 de Diciembre en 1989, pero se separó formando un nuevo bloque, El Grupo de los 8. Para Abdala, Menem había traicionado las banderas históricas del Peronismo, con su ploan económico, ejecutado por Domingo Cavallo.

Bernardo Neustadt,- a la derecha- quiere pelearse con las ideas de Abdala. Creía en el privatismo a ultranza, y fue un programa clave durante la década de 1990, apoyando las reformas neoliberales del gobierno menemista,

Aquí se lo ve hablando con solidez, ante Neustadt que los quiere pelear, y Grondona que le marcaba el cambio de época, el giro histórico que lamentablemente atravesará la Argentina. Formó la Central de Trabajadores Argentinos junto a Víctor De Genaro y Claudio Lozano. Cuando los trabajadores sufrían las políticas fijadas por el Consenso de Washington, y el desempleo era moneda corriente.

                                     Ahí andaba, buscando nuevos espacios cuando el peronismo hacía una revolución privada, para el bolsillo de unos pocos, y él luchaba por las convicciones de siempre. Hablaba claro y sólido. Hecho de pasiones, Boca, el mar, la pesca, asados con amigos y la política eran su berretín. Lamentablemente se fue muy jóven, en 1993 víctima de una enfermedad muy cruel. En sus últimos tiempos, ya muy deteriorado, pudo ver en el Congreso, como Diputado, su ley sancionada, Ley de Convenio Colectivo de Trabajo para los empleados estatales, o Ley Abdala. Amó tanto la vida, como odió la injusticia social. Su militancia permanente, compromiso y las palabras del vídeo, resuenan como eco, en nuestro presente político y social.