Mujeres al frente: Manuela Gandarillas.

¿Están presentes las mujeres de Cochabamba?. ¡Gloria a las cochabambinas que se han demostrado con un entusiasmo tan digno de que pase a la memoria de las generaciones venideras». (Palabras del Ejército del Norte dichas durante todas las noches de 1812 por un soldado.Ordenadas por el General Manuel Belgrano, conmemorando a las mujeres guerreras de Cochabamba).1

1-El Alto Perú.

Algo afiebrado recorren a mula los cerros altoperuanos soldados patriotas enviados por Juan Martín de Pueyrredón y Hernández. Es Octubre, de 1811 y el Ejército del Norte se rearma contra el Imperio Español. Van a apoyar el levantamiento de los criollos Esteban Arce y Mariano Antenaza. La represión va estar a cargo del realista José Manuel Goyeneche, un general de acciones brutales y despiadadas. La resistencia será femenina, y esto es lo que vamos a contar.

Los soldados del Ejército pelearon junto a Arce y Antenaza, pero los españoles estaban mejor armados, y con 6000 hombres, finalmente fueron derrotados. Antenaza se rindió, sin embargo lo ejecutaron y expusieron su cabeza decapitada. Además Goyeneche ordenó saquear la ciudad rebelde, Cochabamba. Los acontecimientos suceden en el Alto Perú, pero específicamente este hecho en la región de la actual Bolivia.

2- La Familia Gandarillas.

Mariano de Gandarillas, luchó contra los españoles en la región de Oruro y encontró su muerte a principios de 1812. Era hijo de José Eras Gandarillas, y su madre Margarita Fernández. Mariano, tenía once hermanos. El último de ellos, en realidad la última, era mujer y se llamaba Manuela.

Tras la muerte de Mariano, comenzaron a organizarse tertulias en la casa de los Gandarillas. Aunuqe se convirtieron un mitín político. Su padre José era un gran orador, y tenía ideas ilustradas. Era un lector de las ideas francesas de la épocas. Así Manuela se había criado en una casa de fuerte discusión política, y por estar rodeada de varones, sabía desde chica manejar muy bien la espada. Eran una familia de la aristocracia de Oruro, que había acumulado una fortuna.

Una particularidad de Manuela, es que había aprendido a leer a escribir, cuestión importante, y no habitual. La mayoría de las mujeres no leían, en una sociedad que hegemonizaban lo masculino. Concientizaba a las mujeres de la necesidad de independencia del hombre.

Manuel Belgrano. Desde los inicios de la revolución se hizo cargo del Ejército. Siendo abogado asumió funciones militares, y guerreó con escasos recursos contra los españoles.

3- Los criollos y la política.

Luego de tres meses de supuesta tranquilidad, los realistas advirtieron que los criollos se organizaban y discutían política. A los españoles no les gustó que hubiese espacios de debate y reflexión política, ergo comenzar a suspender las tertulias. A mediados de mayo, en la calle se corrió la voz de la posibilidad de otro levantamiento armado.

Una vez más los realistas se avalanzaron contra la ciudad para sofocar de una buena vez todo intento de los pobladores por independizarse. Saqueos, y violencia contra los cuerpos de hombres y mujeres se vivieron en las calles. Manuela , no se iba a perder la oportunidad de pelear por su patria chica.

4-Las Guerrilleras.

Gandarillas armó un ejército voluntario de mujeres para enfrentar a los despiadados soldados españoles, cuando supo que otro de sus hermanos, Justo, estaba preso por subversivo. Los recursos eran más que escasos, las armas eran muy pocas, y había mayoría de machetes y palos. El acontecimiento se produjo en la colina de La Coronilla en la ciudad cochabambina. Algunas fuentes dan por nacida a Manuela en 1752, cuestión curiosa porque en aquellos años sería casi una anciana. Estudios recientes cuentan que nació en 1792, siendo más probable que tuviera 20 años.

Una placa que recuerda a las valientes mujeres que combatieron en la colina de la Coronilla.

Junto a la mencionada Manuela Gandarillas, una decena de cochabambinas pelearon, siendo alguno de sus nombres; Manuela Saavedra de Gerrufino, Manuela Rodríguez de Arze, Juana y Lucía Ascui, Mercedes Tapia, María del Rosario Saravia de Lanza, y María Pascual Oropesa, y Rosa Soto; pelearon en las afueras de la ciudad, resistiendo una nueva invasión realista. Estas valientes mujeres combatían, aún cuando no había ejército regular. Solas, vencidos sus maridos y el Ejército del Norte, ellas con palos y machetes resistían a la furia española. En uno de esos enfrentamientos murió Manuela, un 27 de Mayo de 1812, la gesta fue tan trascendente que aún hoy existe la placa que mostramos en la imagen.

El general Manuel Belgrano* al enterarse de la resistencia, se propuso recomponer su Ejército, y vaya si lo hizo. Vendrá para bien de la patria, el Éxodo Jujeño, y las Batallas de Salta y Tucumán. Belgrano honró a estas mujeres, y el Presidente boliviano Hernando Siles**, en 1927 declaró el Día de la Madre en Bolivia por la figura de Manuela.

Notas:

*Manuel Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, 1770-1820. Siendo abogado se negó a firmar fidelidad al rey inglés Jorge III, durante las invasiones inglesas, en 1806. Además se hizo cargo del Ejército del Norte desde 1812 hasta 1814, cuando en Febrero le entregó el mando en la Posta de Yatasto al general José de San Martín.  Fundamentales triunfos,  Tucumán 1812, y Salta en 1813.

**Hernando Siles Reyes, 1882-1942. Abogado y político. Uno de los precursores del nacionalismo boliviano, intentó diplomáticamente evitar la Guerra del Chaco, que estallaría años más tarde. Fue Presidente de Bolivia entre 1926-1930.

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