MITRE, LA LLUVIA Y EL DESASTRE DE CURUPAITY

Una copiosa lluvia…

Como si fuera un cuento escrito por Jorge Luis Borges, el 17 el Almirante de la escuadra brasilera, Tamandaré puso la flota y topa en movimiento eran las 7 de la mañana. Una hora después, Tamandaré suspendió el ataque por clima adverso. No se equivocaba, a media mañana se largó una copiosa lluvia, que duró dos días. Recién aminoró el 19 de Septiembre.

Esa prórroga les dio a las fuerzas paraguayas el tiempo suficiente para completar la fortificación. El ingeniero Thompson, experto en la materia concluyó, el día 21 que; era una obra fortísima, y que la ventaja estaba del lado guaraní.

Don Bartolo

Ahí anda el ejército de Bartolomé Mitre, que junto al del uruguayo Venancio Flores, y la escuadra brasilera del emperador Pedro II, van a llevarle «la libertad» al pueblo paraguayo. El mariscal Solano López, pensó a su Paraguay soberano, con industrias de aceros, trenes, proteccionismo, en fin un proyecto independiente del Brasil, de Argentina y que no necesitaba préstamos ingleses.

Mitre decide empecinadamente que su ejército terrestre avance en el terreno, un ataque frontal. La lluvia crea un lodazal, un pantano que hace imposible el progreso en campo guaraní.

Los paraguayos habían derribado centenares de árboles añosos, que dificultaban más el avance. Mitre logra cansar a su ejército terrestre, que va a ser sorprendido a campo abierto, los abatíes formaban el fuerte guaraní.

El desastre

Las bombas que arrojaban los brasileros poco pudieron hacer, porque no daban en los blancos, el fango, la vegetación y la garúa dificultaron todo. Fallida la estrategia brasilera, los paraguayos conociendo el terreno sorprenden, a los soldados de Mitre, que no pueden llegar a las trincheras.

Los que sucede es triste, un pelotón de fusilamiento. El Presidente de la Nación describe su propio desastre: “la línea de abatíes (…) obstruían el acceso a la trinchera (…) fue necesario reforzar el ataque con la segunda línea de reservas parciales, comprometiendo en las dos columnas de ataque central veinticuatro batallones …»

Repliegue y abandono, Después de aquel fallido ataque del 22 de Septiembre de 1866, Bartolomé Mitre abandona la conducción de la guerra.

En Estados Unidos Sarmiento, se entera de la muerte de su hijo, en los trágicos pantanos de Curupaity, ha fenecido Domingo Fidel Sarmiento, Dominguito, tenía 21 años. La carta es dirigida a Delfina Mitre, la mujer del Presidente.

«Yo hubiera pedido solo cuatro años más de espera, a fin de que hubiese saboreado la vida. Habría sido mejor? Ha muerto antes de probar el desencanto que está en el fondo de la copa, i su imajen se me presenta espirante i risueña con sus juveniles recuerdos.Con mis afectos a los de su casa i al General queda su affmo amigo. (Firma) D.F. Sarmiento». (Textual)

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