Manifiesto

Subiré al cielo,La luna con gatillo

le pondré gatillo a la luna

y desde arriba fusilaré al mundo,

suavemente,

para que cambie de una vez

Raúl González Tuñon, La Luna con Gatillo, 1943


¿Qué hubo en estas tierras antes de la rapiña y el desencanto?

Osvaldo Soriano, Utopía, 1983


Estos escritos nacen de la comprensión que el saber histórico no es un objeto de estudio que debe ser abordado solamente por especialistas de la academia.

En la aurora de nuestra civilización occidental, la Antigua Grecia, los rapsodas -poetas- migraban por las ciudades recitando los sucesos del pasado, y los poemas épicos.

Herodoto, posteriormente escribe Los nueve libros de la Historia, con un objetivo diferente al de los recitadores ambulantes, registrar las acciones humanas para que no caigan en el olvido.

Así, podríamos determinar un cruce, cuyo nexo en común es la narración, que aborda dos disciplinas, separadas en la modernidad como compartimentos estancos: Literatura e Historia.

Sin embargo, tampoco resulta válido realizar una divulgación alejada de la rigurosidad y del estudio histórico, que culmina en una producción sin sustancia.

Manteniendo este equilibrio y sabiéndonos herederos de aquella civilización, pero con la impronta de los que viven al sur del sur, en América Latina, y la Argentina, intentamos difundir un conocimiento histórico-literario.

Sabemos que ambas disciplinas tienen una diferencia sustancial, la literatura, claramente puede ficcionalizar y prescindir de la verdad, mientras la historia tiene aspiraciones de verdad.

Para los que escriben, la actualidad está inmersa en una etapa postmoderna en la cual, la historia tiene un compromiso más modesto, ya no siendo la maestra de la vida al estilo romano, sino, cargar de sentido el pasado y comprender su vinculación con nuestro tiempo.

Esta historia, cultural, social y política, se encuentra en movimiento, en la cual las tradiciones político-literarias, susurran a nuestros oídos, provocando la resurrección de sueños y utopías.

Invitamos, no a historiar la literatura argentina, tarea abordada en varias oportunidades, sino a encontrar una dimensión literaria de los diferentes momentos históricos del país.

A entender la literatura como producción política-ideológica, no queda aquella exenta del campo histórico-cultural de un tiempo determinado.

A abandonar la vieja historia escolar, no muy compinche, que presentaba una cronología de fechas, batallas y personajes centrales.

A dudar de todos y cada uno de los monopolios del saber que limitan toda producción fuera de las universidades, descalificándola por heterodoxa y no académica.

Ofreciendo esta visión como puntapié inicial, pretendemos un abordaje histórico-literario de la Argentina.

Sean bienvenidos y parafraseando a un poeta porteño, ofrecemos estos escritos como quien arroja una botella al mar.

Matías J. Escot- Germán V. Greco.