Lateralidad (XIV): Himno Nacional.

Cuentan algunos libros que se encargan de historiar los símbolos nacionales, ciertas cuestiones acerca del himno que refutan mucho de lo que sabemos sobre él.

Uno, dos…¿cuántos himnos?.

El 11 de mayo de 1813 nació como decreto de la asamblea de aquel año el Himno Nacional, bajo orden que fuera la única marcha patriótica. Fue de importancia aquella esta asamblea que suprimió los elementos de tortura, abolió la fidelidad al rey Fernando VII, y declaró la libertad de vientres. Sin embargo el 15 de noviembre de 1810, se publicaron en la Gazeta de Buenos Ayres unos versos, al que titularon Marcha Patriótica, escrito por Fray Cayetano Rodríguez. El mismo tenía una introducción, similar a la Marsellesa, además una estrofa dedicada a las mujeres, el mismo comenzaba:

La América toda se conmueve al fin/ y a sus caros hijos convoca a la lid… luego se ponía severo contra la corona española, diciendo que iba a destruir, a cuantos tiranos/ osanlá oprimir. Y en los versos dedicados a la mujer, dice, Bellas Argentinas de gracia gentil/ ofrecen coronas/ de rosa y jazmin.

Estudiosos de estos temas refieren lo siguiente, el primer himno fue escrito por Vicente López. El abogado porteño redactó unos versos para que cantaran las milicias populares en 1806 durante los días de las invasiones inglesas, titulado Triunfo Argentino. Ahora, después de lo escrito por Cayetano Rodríguez, en 1810, un 6 de noviembre de 1812, se entonaron en la Plaza de la Victoria unas estrofas escritas por el porteño Saturnino de la Rosa, y con música de Blas Parera. Pero al Segundo Triunvirato no lo conformó. Por lo tanto ni prosperó, ni quedó registros de él.

La pudrimos contra España.

Recopilando, la versión que prosperó fue la que escribió Vicente López, y musicalmente compuso Blas Parera. Sin embargo ni la letra, ni la música es aquella que promulgó la Asamblea del año XIII. Se dice que Parera fue el primer director de teatro de Buenos Aires. «Era culto, bajito y afable», cuentan algunas crónicas. Pero, la música actual la compuso Juan Pedro Esnaola. Profesor de música de la hija de Juan Manuel de Rosas, Manuelita. En 1860 culminó los arreglos finales. Director de orquesta, antirosista, y con un tío cura, expulsado de la ciudad en 1818, por declararse contra la revolución. Tras la caída de «el tirano» Don Juan Manuel, le encargaron la música que hoy conocemos.

Otro detalle era la letra ofensiva contra la corona española, «No lo veís sobre México y Quito/ arrojarse con saña tenaz?/ Y aquí lloran bañados en sangre Potosí, Cochabamba y La Paz?/ No lo veis sobre el triste Caracas/ luto y llanto y muerte esparcir?. (…).

Luego de los versos iniciales, tras Ved en trono a la noble igualdad, dice:

Se levanta a la faz de la tierra/ una nueva y gloriosa nación/ coronada su sien de laureles/ y a sus plantas rendido el león. Nosotros, nos coronamos de laureles y a nuestros pies se rinde la corona. Y la estrofa antepenúltima marca, Son letreros eternos que dicen: / aquí el brazo argentino triunfó/ aquí el fiero opresor de la patria/ su verviz orgullosa dobló.

Verviz, en realidad es cerviz, que es la parte posterior del cuello. Es decir los españoles opresores tuvieron que bajar la cabeza ante el brazo argentino. En 1855 la corona advirtió a la Argentina de la letra del himno. Como esta no fue cambiada, en 1860 desde Madrid, llegó una instrucción, autorizando a todo español a retirarse de cualquier reunión pública cuando se entonara el himno argentino.

El cantante de la banda de rock Divididos interpretando el Himno Nacional, en Mendoza. Tierra donde se formó el Ejército sanmartiniano.

La Grieta.

En la década del 20´entonar el himno era una anarquía. Las bandas militares tocaban una versión, en las escuelas, otra, y si había familiares directos de españoles se suprimían versos. Y a los maestros en las escuelas normales se les enseñaba otra. Así, en 1924 el Presidente Marcelo T. de Alvear nombró una comisión para reformar el himno.

El mismo se estrenó el 25 de Mayo de 1927, y finalmente este es el que conocemos en la actualidad. La gala fue en el Teatro Colón y asistió la «creme de la cremme», junto a los ministros y el Presidente. El diario La Nación elogió las modificaciones, y narró que el nuevo himno había sido recibido con un aplauso caluroso. Por su parte el diario La Prensa, publicó que se había hecho algo que desagradaba a los argentinos, e incurría en la falta de veneración.

Cuando oscureció, hubo protestas de aquellos que estaban en contra de la nueva versión. La jornada terminó con un enfrentamiento entre la policía, -que arrojó gases y detuvo a varias personas- y los manifestantes. durante todo el mes de Junio, continuaron airadas protestas contra el nuevo himno. El 20 de julio, Alvear tuvo que dejar en suspenso la nueva versión de nuestro himno nacional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *