Lateralidad (XIV): Himno Nacional, (2).

La Grieta.

En la década del 20´entonar el himno era una anarquía. Las bandas militares tocaban una versión, en las escuelas, otra, y si había familiares directos de españoles se suprimían versos. Y a los maestros en las escuelas normales se les enseñaba otra. Así, en 1924 el Presidente Marcelo T. de Alvear nombró una comisión para reformar el himno.

El mismo se estrenó el 25 de Mayo de 1927, y este fue el más cercano, al que conocemos en la actualidad. La gala fue en el Teatro Colón y asistió la «creme de la cremme», junto a los ministros y el Presidente. El diario La Nación elogió las modificaciones, y narró que el nuevo himno había sido recibido con un aplauso caluroso. Por su parte el diario La Prensa, publicó que se había hecho algo que desagradaba a los argentinos, e incurría en la falta de veneración.

Cuando oscureció, hubo protestas de aquellos que estaban en contra de la nueva versión. La jornada terminó con un enfrentamiento entre la policía, -que arrojó gases y detuvo a varias personas- y los manifestantes. durante todo el mes de Junio, continuaron airadas protestas contra el nuevo himno. El 20 de julio, Alvear tuvo que dejar en suspenso la nueva versión de nuestro himno nacional. 

El que se canta hoy…

Yendo hacia atrás un decreto del año 1900, realizado por el Presidente Julio A. Roca, imponía cantar la cuarteta de la primera estrofa, la última cuarteta de la novena y el coro final., «Sean eternos los laureles…». Musicalmente recomendaba tocar el himno en Sí bemol, y darle rítmica a la palabra «Vivamos». Como vimos en la primera mitad del siglo XX, se había echo caso omiso, y las distintas versiones del himno había generado discordia. Puso fin el decreto número 10.302 del 24 de abril de 1944, bajo gobierno militar del Grupo de Oficiales Unidos (GOU). Este referido a los símbolos patrios, confirmó la decisión del decreto de J.A Roca. el recorte de estrofas, respetando la letyra inicial de Vicente López y Planes, y la música de Blas Parera, y los arreglos de Juan P. Esnaola, impuestos a partir de 1860. Esa es la versión, dispuesta en 1944 que hoy escuchamos.

Finalmente, tiempos oscuros protagonizados por las Fuerzas Armadas, en la década de 1960 y 1970, apartaron, y generaron un rechazo del pueblo de los símbolos patrios. Así cuando se reinstaló la democracia, cantar el himno, o usar una remera de Argentina, estaba «mal visto», asociada a la última dictadura cívico-militar y la triste historia de Malvinas.

Dejamos otra versión del himno nacional tocada por un músico popular argentino, Carlos Alberto García Moreno, el gran Charly. En ese intento de acercar otra vez al pueblo con aquella música que canturreaban los soldados de la independencia, en el amanecer de nuestra patria.

Versión de Charly García en vivo, cantado con el público. el himno y su cara más popular.

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