La Cautiva (II): Llanura, desierto y tragedia.

Continuamos con el análisis de este poema fundamental del Río de la Plata, La Cautiva. Son relevantes los temas de la llanura y el desierto, que serán obstáculos a superar para la próxima generación, la del 80´. Dejamos una canción folclórica que refleja el contexto. Los años 40´del siglo XIX, y la historia de dos payadores, uno adepto a Juan Lavalle, y otro un mazorquero; entre ellos una bella pulpera.

 

La Llanura

«La Llanura se mantuvo en general en estado de barbarie» 1

                                                                          El canto 2 se denomina El Festín, y representa una escena dantesca. Los indios raptan a las bellas mujeres, comen con fruición y bailan alrededor del fuego, producto de la quema de las tolderías del ejército.

                                                      Además son crueles ya que degollan a una yegua, y le chupan la sangre que cae a borbotones. Luego las indias aplauden y descuartizan a la yegua. Esto es la expresión de la barbarie más supina.

La reflexión que podemos hacer, como los indios en la frontera descuartizan a un animal, los mazorqueros federales hunden su cuchillo contra los unitarios antirosistas. (Ubicando esta escena del libro en contexto histórico).

Arden ya en medio del campo/cuatro extendidas hogueras,

cuyas vivas llamaradas/ irradiando colorean

el tenebroso recinto/donde la chusma hormiguea. 2

 

Feliz la maloca ha sido,/rica y de estima presa

que arrebató a los cristianos/caballos, potros y yeguas,

bienes que en su vida errante/ella más que el oro aprecia

muchedumbre de cautivas/todas jóvenes y bellas. 3

Queda claro que en los cantos 210 y 235 los indios vinieron a asolar la frontera, a llevarse las riquezas que jamás podrán tener, entre ellas a las bellas mujeres que pertenecen al mundo civilizado. Es la barbarie que ataca, y, el ejército que allí reside, es la última defensa que tienen los ciudadanos  frente ante esta turba feroz, el malón de indios.

El Desierto

                                                                La figura del desierto es clave, el libro se inicia y su primer canto se denomina El Desierto. Para el autor el desierto es inconmensurable, portador de solitariedad donde se forja un hombre cruel, que fija su fugaz vuelo como el pájaro en el mar. Esta comparación poética dice mucho, del pensamiento de Echeverría: sobre un muelle o en la proa de un barco, el hombre clava la vista en el horizonte y observa la inmensidad, lo inasible del mar. Y si uno repite la acción en el centro de la llanura pampeana, atisba lo inasible, la incomensurable pampa. El desierto además si nos tomamos el trabajo de imaginarlo, es desolado, solitario, y deshabitado, allí no hay nada.

Para el joven poeta también, aunque en realidad residen indios. Sin embargo no son ciudadanos, son crueles incivilizados, fieras que atacan a los cristianos.

La Tragedia

                                                      Es un drama romántico por excelencia, ya que Brian escapará matando a Chañil, un bravo cacique;  Lloremos la muerte/ del indio más fuerte/ que la pampa crió ; canta la estrofa 360.

 

 

.Lord-Byron

Aunque al final de la obra Brian y María dos seres que se aman profundamente, morirán siendo además, desollado su hijo. En ello reside el espíritu romántico, en el final trágico. En los brazos de María, muere Brian, y ella desfallece después de caminar toda la noche, y, al enterarse que su hijo fue asesinado por los indios.

Todo en un bello lenguaje poético que registra el hombre del Salón Literario, bajo el influjo de Lord Byron-imagen arriba a la izquierda-. *

                También el vulgo asombrado/ cuenta que en la noche obscura

                    suelen en aquella altura/ dos luces aparecer.

Y termina,          (…) Quizá los sueños brillante/de la inquieta fantasía

                            forman coro en la armonía/ de la invisible creación. 4

Esta es la metáfora: las luces que dice el vulgo que aparecen son las almas de esos enamorados que lucharon contra los asesinos, salvajes del desierto.

 

Conclusión

                                                        El principal designio del autor es pintar la fisonomía del desierto, y colocar en las vastas soledades de la pampa a dos almas unidas por el vínculo amoroso. Luchan contra los salvajes malones que asolan las poblaciones que lindan con la frontera. Esto es importante porque tengamos en cuenta que se acusa a los rosistas de ser salvajes degolladores, eso hace la Mazorca, deguella con sus afilados cuchillos a los opositores. Por último queremos expresar el rasgo determinista, que tambien se halla en el Facundo. El hombre de las soledades pampeanas lejos de la cultura y la civilización, adquiere costumbres primitivas, de las hordas confinadas en los valles asiáticos, o la selva africana.

                                                    El texto es la expresión cultural del liberalismo burgués europeo, que influye en Esteban Echeverría, el Romanticismo. En el viejo continente el movimiento trasluce lo local, sin embargo en América y la Argentina, posee alta influencia foránea.

                                                       Con una mirada extranjera se observa el interior profundo. La llanura es soledad, extrañeza, miseria, y crueldad. Su tierra se riega con sangre, producto de la barbarie. Sin embargo como advertimos en el texto anterior, los hijos de la culta Buenos Aires sufren su tragedia. La ilustrada Francia, bloquea el puerto e intenta invadir la Confederación, junto a los unitarios. Se piensa como construir una nación, pero se adhiere al bloqueo económico y la invasión territorial, para derrocar a Rosas de cualquier modo. Una contradicción flagrante. En este contexto surge la obra analizada.

Citas:

1. Martínez Estrada. E. Radiografía de la Pampa. Pág. 104.
2. Echeverría E. La Cautiva. Pág. 23.
3. Ibídem. Pág. 22.
4. Ibídem. Pág. 94.

George Gordon Byron, (1788-1824). Vivió en Aberdeen de pequeño, luego en Cambridge, Pisa y Génova. Fue el poeta romántico por antonomasia. Consumidor insaciable, de bebidas blancas, bisexual, admirador del Fausto de Goethe. Convivió en Suiza con la pareja Percy y Mary Shelley en 1816. Además participó en la Cámara de los Lores. Murió como voluntario inglés, en la guerra de independencia griega contra el imperio otomano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *