La Bolsa: Inmigración y Xenofobia.-Parte Tres-.

 

Culminamos con una obra olvidada de la Literatura argentina, escrita por un jóven que murió con apenas 29 años Julián Martel. La Bolsa describe el fenómeno especulativo, que perdió a la clase media-alta y dominante de la Argentina gobernada por Miguel Juárez Celman. Bancos, especuladores, y agentes usureros con complicidad de la clase política, gestan el primer default argentino.

1. La Invasion Judia.

 

                                       El capítulo VI de la primera parte y el V de la segunda ofrecen una mirada antisemita, la teoría del complot judío. La cuestión del inmigrante también es abordada en la novela, tanto el francés Fouchez, como los judíos Jacobo Leony-entre otros- han invadido el país corrompiéndolo.

                                      La inmigración promulgada por la clase política y resumida en la frase de Juan B. Alberdi “gobernar es poblar”, ahora es vista con desconfianza por la aristocracia criolla, ya que el país se torna un híbrido sin identidad. Se percibe a los inmigrantes como una amenaza, son aquellos que desvirtúan la verdadera Nación. Esa gestada por sus padres fundadores por la generación del 80′.

 

“…el cosmopolitismo, que tan grandes proporciones va tomando entre nosotros, hasta el punto de que ya no sabemos lo que somos, si franceses o españoles, o italianos o ingleses, nos trae, junto con el engrandecimiento material, el indiferentismo político, porque al extranjero que viene a nuestra tierra, naturalícese o no, maldito lo que se le importa que estemos bien o mal gobernados». (1)

                                                 Los judios que aparecen en la obra son detestados por la aristocracia porteña. Jacob Leony, y el barón de Mackser son odiados por practicar la usura. Incluso Leony no realiza un préstamo a Glow no permitiendole salvar el inicio de su quiebra definitiva. Aunque este rasgo antisemita sea por la influencia de la xenofobia europea muy presente en la literatura francesa. También por la tendencia europea de rechazo a los judíos que ya existía en finales del siglo XIX. Queremos decir que el antisemitismo no estaba acendrada en la Argentina de aquellos años.

2. Final.

                                                    Eduardo Sojo, caricaturista español nacido en 1849, firmaba con el seudónimo Demócrito. Desde la revista argentina de humor político Don Quijote, ridiculizaba a Juárez Celman llamándolo el «burrito cordobés». Sojo fue amenazado varias veces de recibir como castigo la prisión.

El burrito Juárez Celman….

El burrito cordobes

 

En el final de la novela hay desesperación por salvar un barco que se hunde, la economía de Glow y Lillo como la de centenares de especuladores, que no pueden evitar el derrumbe.Las calles porteñas son un caos, y cientos de especuladores recorren la calle Florida por un préstamo que los salve de la catástrofe.

                                             Glow caerá gravemente enfermo, y culminará loco, y su secretario -quebrado económicamente-deberá buscar su destino, viajando a Brasil, a recomenzar su vida.

Es importante destacar que del lado de los perdedores aparecen Glow y Ernesto Lillo, pero Fouchez y Granulillo representan a los que han obtenido jugosos dividendos, producto del desenfreno. Vital, para comprender que frente a una crisis de esta magnitud la mayoría resulta perjudicada, pero existen grandes ganadores.

                                      Personajes tales como -empresarios, comerciantes y hábiles especuladores que se benefician notablemente- Estos podrán posicionarse para dominar situaciones políticas y económicas futuras, frente a una gran mayoría de la población derrotada.

 

Citas:

(1). Martel. J. Ibídem. Pág. 84.

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