JOSÉ DE SAN MARTÍN: Gobernador de Cuyo

Entre agosto y septiembre de 1814, José de San Martín, tomó el cargo de gobernador de la región de Cuyo. En realidad fu e nombrado el 10 de Agosto de aquel año, por Gervasio Posadas el Director Supremo. Y finalmente tomó el cargo el 12 de Septiembre. Era para él necesario reorganizar y formar de manera más cabal el Ejército, que cruzaría los Andes, y combatiría por la independencia. Además estudiar la región allende a la cordillera, y los pasos montañosos que le permitirían cruzar hacia el país trasandino.

Las primeras medidas sanmartinianas

En estos últimos años se conoce y divulga más la gestión política y económica del Gobernador.

  1. Para robustecer su Ejército, e intentando formar milicias locales, organizó entre 800, y 900 hombres para ser parte de las milicias cuyanas. También admitió a exiliados chilenos.
  2. Apenas asumir y observar el pésimo erario provincial dictó una ley de Emergencia Económica, por la cual dejó de pagar el diezmo eclesiástico, y un impuesto extraordinario que las provincias pagaban a Buenos Aires.
  3. Una tercera medida económica, es que el padre de la patria decidió gravar la renta, sí estableció un IMPUESTO A LA RIQUEZA. Así gravó medio peso de cada 1000 que tuviera un particular de bienes.
  4. Como se necesitaban recursos para su Ejército, y no llegaban desde Buenos Aires obligó a pagar una contribución a comerciantes y hacendados. “Contribuciones obligatorias”, a cambio se recibía un vale a pagar “cuando las circunstancias lo permita”.
  5. Confiscó las tierras de españoles que estaban a favor de la corona y en contra de la revolución.

El Estado cuyano como motor

Si puntualizamos una serie de medidas observamos que para José de San Martín, el Estado debía ser activo y participar como agente económico. Así estableció un laboratorio de salitre y una fábrica de pólvora y un taller de confección de paños para vestir a sus soldados. Creó canales, desagües, caminos y postas existentes y mejoró los ya existentes.Impulsó planes de fomento agrícola, que incluyeron la venta de tierras públicas que hasta entonces no eran cultivadas, en la zona de Barriales (actual General San Martín), en la provincia de Mendoza, y en Pocito, provincia de San Juan.

Además fue un convencido de la Industria, tal es así que impulsó junto a Fray Luis Beltrán, la metalurgia a nivel nacional, indispensable para fabricar las armas del ejército. Según Felipe Pigna, en su libro La Voz del Gran Jefe, “La fragua y los talleres montados en Mendoza fueron, en su tiempo, el mayor establecimiento industrial con que contó el actual territorio argentino: unos 700 operarios trabajaban en ellos”

En una visión económica de protección de la industria local, gravó con impuestos las mercaderías que se vendieran fueran de cuyo, para favorecer la economía regional. Como estableció un impuesto a los ricos, bajó los impuestos, que gravaban la producción de vinos, frutas y aguardiente. Gravó con un peso cada barril de vino y con dos, los de agua ardiente que se vendieran fuera del territorio.

La mejor herencia, la educación

En materia de educación, la donación que recibía de parte del Cabildo mendocino, dejó de cobrarla para reasignarla a que se crearan cátedras de matemática y geografía en dichas escuelas. Además era un verdadera lector, atento a los libros de la Ilustración, en particular de Voltaire; su convencimiento para que el pueblo educado lo condujo a abrir una decena o más de Bibliotecas, con fondos del estado mendocino.

“Las armas nos dan por ahora la existencia. Asegurada ésta por los esfuerzos militares, podremos entonces dedicarnos al interesante cultivo de las letras”

JOSÉ DE SAN MARTÍN

La concepción del gran Capitán es que la patria se hace con hombres útiles, y que el mejor patrimonio que un padre puede dejarle un hijo, como herencia es la educación. Era de aplicar el método lancasteriano que los mejores alumnos (los destacados) fueran monitores para explicarle y guiar a los demás. Esto lo pensaba tanto en escuelas, como lo aplicaba en el Ejército, los mejores soldados adiestrar a sus compañeros.

Como vemos un San Martín, que tenía ideas políticas, que le interesaba la educación, y que entendía una economía de intervención estatal, y proteccionista de los mercados regionales.

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