FÚTBOL SUDAMERICANO: DOS HISTORIAS

PARTIDOS EN LA PATAGONIA

OSVALDO SORIANO, escritor, hincha de San Lorenzo y muy futbolero cuenta que, en aquellos años el Partido Peronista estaba proscripto y Arturo Frondizi era presidente. Arturo podía alinearse a los leales a Perón o en su defecto a la mal llamada Revolución Libertadora. Fuera de la escena política estaba Soriano, un técnico-mecánico, empleado de obras públicas que había llegado al Valle de Río negro. Pero es su hijo el que juega en las canchas peladas del far south argento, gambeteando defensores y polvareda.

 Cuenta años más tarde el fútbol y sus particularidades en el sur del país, mezcla de ficción y realidad, “Cuando yo jugaba al fútbol, hace más de veinte años, en la Patagonia, el referí era el verdadero protagonista del partido. si el equipo local ganaba, le regalaban una damajuana de vino de Río Negro. Si perdía lo metían preso.(…) Había en aquel tiempo, un club invencible en su cancha: Barda del medio. El pueblo no tenía más de trescientos o cuatrocientos habitantes. Estaba enclavado en las dunas, con una calle central de cien metros y, más allá, los ranchos de adobe, como en el Far West. A orillas del río Limay estaba la cancha, rodeada por un alambre tejido y una tribuna de madera para cincuenta personas. Eran las preferenciales, las de los comerciantes, los funcionarios y los curas. Los otros veían el partido subidos a los techos de los Ford A o a las cajas de los camiones de la empresa que estaba construyendo la represa. (…) Si ganaba el visitante todo terminaba a las piñas. Y aquella tarde se me ocurrió hacer un gol…”

MACAPÁ: EL NORTE Y EL SUR

Una cancha de fútbol en un estado brasileño, que sólo puede llegarse en avión, o barco. Macapá delimitado por el delta del Río Amazonas, la Guayana de ultramar y el oceano Atlántico. Macapá, debe tener unos 5000 habitantes, y sin acceso terrestre, y con un pasaje aéreo más que caro, espanta al turismo. Su equipo de fútbol el Amapá Clube estaría condenado al olvido, sino fuese por una particularidad contada por el escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Por su cancha pasa el paralelo del Ecuador, es decir que divide el hemisferio Norte-Sur. Esto no es menor, así cuenta Galeano,

                   “Existe un solo lugar donde el norte y el sur del mundo se enfrentan en igualdad de condiciones: es una cancha de fútbol de Brasil, en la desembocadura del río Amazonas. La línea del Ecuador corta por la mitad el estadio Zerão, en Amapá, de modo que cada equipo juega un tiempo en el sur y otro tiempo en el norte”.

   

Macapá, un pueblo de 5000 habitantes por donde pasa el Ecuador, y divide el Norte y el Sur.

Tremenda condición de igualdad que ofendería a algún privilegiado del norte del mundo. El Sur por un rato es el norte, y viceversa el Norte siente lo que es ser sur. Zerão, se lo menciona al Estadio, cuyo significado es cero. Aunque, fue llamado allá por los 90´, cuando se inauguró, Ayrton Senna, como el fallecido campeón de fórmula 1. Aunque su nombre actual es Milton Correa. Es la cancha de “los dos hemisferios”, donde por justicia geográfica o tal vez divina, se invierten los hemisferios, por 45 minutos. 

                                        En otra particularidad, la desembocadura del Río amazonas en el Océano Atlántico, provoca un choque de aguas generando olas de dimensiones tremebundas. Simpático resulta que en un mundo desigual, la pelota, sea capaz de invertir y que el norte sea el sur. Aunque lo haga cada tanto, y sólo 45 minutos.

Relatos del Sur. Autor: Matías J. Escot. Su Libro Escritores en Combate 1. https://www.zivals.com.ar/LIBRO/9789874970046/ESCRITORES+EN+COMBATE+I

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