El Salón Literario y los años Rojos 2

«Habitantes todos de la ciudad y la campaña(…) la divina providencia nos ha puesto en esta terrible situación(…) resolvamonos, pues, a combatir con denuedo a esos malvados(…) persigamos de muerte al impío, al sacrílego, al ladrón y al homicida..» (Juan Manuel de Rosas, Discurso del 13 de abril de 1835 en su asunción como Gobernador bonaerense-Crónica Histórica Argentina,  Pérez Amuchástegui, Pág.145)

Años Rojos

                                                               Rosas apenas asume debe exhibir el triunfo federal, entonces el rojo resulta el color oficial; las cartas deben cerrarse con obleas rojas, los hombres usan chalecos rojos, puertas, ventanas y zócalos de las casas se pintan de rojo, las notas oficiales deben encabezarse con un ¡Viva la Santa Federación ! por un decreto del 22 de mayo de 1835. Por si fuese poco los coches fúnebres debían ser rojos. La divisa punzó es obligatoria para preceptores, empleados públicos y niños de las escuelas. Luego de los primeros años la divisa significaba la fidelidad a la causa y el orden impuesto, y se sospechaba del que no la usaba.

                                                                 En la ciudad por esos años existía un teatro ambulante y callejero, así se estrenó una obra denominada «El buen Gobernador o El defensor de las leyes». El flautista y compositor genovés Esteban Massinni, junto al escritor  José Rivera Indarte compuso el «Himno a los Restauradores». Quedaba claro que un sector artístico adhería al gobierno del gaucho de los cerrillos.

Uno de los grandes pensadores de nuestro país. Fue parte de la Generación del 37´, se ofreció inicialmente como intelectual a favor del rosismo. Luego sería perseguido. Se exilió en Montevideo.

Juan B. AlberdiUna juventud inquieta, e imbuida por un espíritu ilustrado, y romántico que proviene del viejo mundo comenzará a emerger a la vida política y literaria. La publicación de la revista La Moda un gacetín semanal de música, poesía y literatura, ve la luz a fin de año de 1837. Uno de sus escribas era un tucumano culto, sobrino del caudillo Alejandro Heredia, su nombre era Juan Bautista Alberdi.-imagen-.

El zorzal criollo, Carlos Gardel cantando al restaurador Juan Manuel de Rosas.

 

Una Biblioteca

                                                                1837 será el año donde estos jóvenes influenciados por las expresiones artísticas y las ideas políticas de un liberalismo burgués europeo en auge, confluyanMarcos Sastre era uruguayo de nacimiento, y había estudiado en el prestigioso Colegio Monserrat de Córdoba.Tenía una de las bibliotecas más nutridas de la ciudad, promediando la mitad de la década del ’30, que devino en una librería.

                                                        Improvisó en su parte posterior un salón donde comenzaron a reunirse una serie de participantes interesados en la cultura, la política y los avances científicos.Inicialmente Sastre abrió sus puertas al público, y le permitía leer sus libros, y muchos de los participantes realizaban comentarios que culminaban en debate.

                                                            El Salón Literario ubicado en Hipólito Yrigoyen 59 antigua calle Victoria- fue el centro de reunión de Juan B. Alberdi, Juan M. Gutierrez, Esteban Echeverría, Miguel Cané -padre- y Vicente F. LópezEstos hombres comenzaron a discutir sobre literatura, música, teatro y política, y así se gestó el primer movimiento político-literario de estos lares: la generación del ’37. El pensamiento romántico proveniente del viejo mundo era revolucionario, pedía por una Constitución y por la República. Se expresaba en contra de las monarquías y del poder absoluto, encarnado según esta generación por el caudillo Juan M. de Rosas.

 

                                                                   El Salón Literario fue el primer movimiento intelectual que tuvo un propósito claro: la transformación cultural, centrada en la necesidad de apartarnos de los valores españoles. Para ellos la autoridad y el orden impuesto por Rosas era una continuación de la etapa virreinal. La disputa unitarios y federales iba a terminar absorbiendo al grupo a favor de los primeros. Terminarían en el exilio, aunque habían construido un espacio político-cultural de manera inédita.

Fuentes:
  • Myers, J. La Revolución de las Ideas: La generación Romántica de 1837´en la cultura y la política argentinas, en Nueva Historia Argentina, T III. Dr: Goldman, N. Ed. Sudamericana.
  • Pérez Amuchástegui, J. Crónica Histórica Argentina. Ed. Códex. 1972.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *