BANDIDOS RURALES: ISIDRO VELÁZQUEZ

“Jinete Rebelde”, había nacido en 1928, Mburucuyá, Corrientes, pero su actividad se desarrolló en el Chaco (Machagay, Colonia Elisa, Laguna Limpia, Laguna Blanca, La Verde, etc.). Isidro, según los testimonios escritos y que uno puede escuchar en Chaco, era buen pagador de sus deudas, trabajador cumplidor, hasta que tuvo un entredicho con un policía de su pueblo y comenzaron a instigarlo sin que hubiera cometido delito alguno. Esta es la historia de uno de los tantos bandidos rurales argentinos, desconocido para las mayorías.

“El Tigre de Quequén, Guayama y San Frías

Barrientos y Velázquez, Calambria y Cubillas

Gaucho Gil, José Dolores, Gaucho Lega y Alarcón

Bandidos populares de leyenda y corazón

Queridos por anarcos, pobres y pupilas de burdel

Todos fuera de la ley, todos fuera de la ley”

Bandidos RURALES. León Gieco.

ISIDRO VELÁZQUEZ, pasó a la clandestinidad, y quedó fuera de la ley, es nombrado en una de las estrofas de este gran músico argentino, León Gieco, quien en noviembre cumplió 70 años. Nuestro jinete chaqueño, actúa entre 1961-1963, y 1964-1967, y sus objetivos son bancos, comercios, el secuestro de estancieros adinerados, en una zona donde las fronteras son difusas, casi se desdibujan, Velázquez se hizo difícil de atrapar. Su fama comenzó a transgredir fronteras, Corrientes y Formosa, y su margen de acción fue hasta Paraguay, de este chaqueño que le dió más de un dolor de cabeza a la policía. Es así que en 1967

No era sólo él sino su lugarteniente Vicente Gauna, que al verlo en desventaja, luchaba a la par de este hombre contra operativos infernales de unos 300 efectivos policiales que lo perseguían. Los medios de comunicación (especialmente la revista Así y Gente, y el periódico El Territorio) van a actuar en este caso, ya sea estigmatizándolo como bandido, y difundiendo información falsa por radio para despistar de los movimientos que realizaba la policía. Tuvo de su lado a la población quien al ser presionado por los efectivos, los pobladores le daban información falsa, mientras el colgaba carteles burlándose de los oficiales.

Lejos de pensar en una actitud prebendaria, sin pedir nada era que los sectores populares, lo seguían y comenzaba nuestro personaje, a ser Isidro, el que se enfrentaba a los estancieros y los sectores dominantes. Había una identificación con este hombre que humillaba a las clases pudientes. de esta manera el botín de alguna estancia, era repartido, a los sectores menos favorecidos. Es así que la Sociedad Rural, fijó unos 200.000 pesos el precio de su cabeza. Perseguido, los vecinos solían esconderlo en sus casas, y le dan de comer. Esto talvez sea la vida de un personaje que forjó lazos con los de abajo, y posteriormente realizó acciones prerevolucionarias de violencia.


Velázquez, el Robin Hood chaqueño, que asaltó comercios, secuestró estancieros a cambio de un botín, y tuvo seis hijos antes de morir a balazos.




En el año 1967 podrán alcanzarlo y darle muerte por la “traición” de una maestra Leonor Marianovich Cejas y de un cartero Ruperto “Lula” Aguilar, lo cual será escrito por Oscar Valles en “El último Sapucay” , dicho Sapucay estuvo prohibido durante la última dictadura cívico-militar de 1976.

“Camino de pampa bandera,/ lo esperan en una emboscada,/ y en una descarga certera,/ ruge en la noche la metrallada./ Isidro Velázquez ha muerto,/ enancando a un sapucay,/ pidiéndole rescate al viento,/ que lo vino a delatar”.

El Operativo Silencio, demuestra que lo matan un primero de diciembre de 1967, , y lo llora la paisanada, a este Robin Hood chaqueño. Incluso se filmaron varios films acerca de su figura. Pablo Zsir, quien filmó en 1970, y será desaparecido por la última dictadura argentina- había entrado en contacto con las PAP-Las copias fueron todas destrozadas, pero algunos especulan que puede haber material de esto en Cuba.

Extrañamente el 1° de Diciembre se celebra el día de la policía, por el asesinato contra Isidro, los diarios decían “Cayó el fugitivo en Pampa Bandera”, en cambio sus seguidores, lo admira, y tal es así que armaron un santuario. Este justiciero es hoy, una especie de santo, al que la pobladores del lugar van a rezarle.

Camino de Pampa Bandera/Lo esperan en una emboscada/Y en una descarga certera/Ruge en la noche la metrallada/ Isidro Velázquez ha muerto/Enancao en un sapucay/Pidiendole rescate al viento/Que lo vino a delatar. (El Útimo Sapucay. Jorge Cafrune)

Relatos del Sur. Autor: Matías J. Escot. Su Libro Escritores en Combate 1. https://www.zivals.com.ar/LIBRO/9789874970046/ESCRITORES+EN+COMBATE+I



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