Arturo Martín Jauretche, ningún zonzo.

 

“La Historia pasaba junto a nosotros y nos acariciaba suavemente como la fresca del río…Y el hecho fundamental: que esa multitud ya no se irá de la Historia argentina”. (Rául Scalabrini Ortiz, en referencia al 17 de Octubre de 1945).

 

I

Desconfío.

 

                                       Alejado de la familia, viviendo en una pensión, con una vida de absoluta independencia anda este vasco de 16 años. Ojos azules, mirada firme, decidida y adepto a relaciones amorosas cortas e intensos. Come a deshora, y duerme poco, aunque lee mucho. En este desorden juvenil vive Arturo Jauretche.

                                               Entregado a la política desde joven discute con correligionarios, de manera apasionada, en el comité. Arturo integra la delegación estudiantil cuando su escuela el Nacional de Chivilcoy declara la huelga. Los estudiantes son recibidos por el Presidente de la Nación Hipólito Yrigoyen.del partido Unión Cívica Radical. Corría 1919. Reflexiona años más tarde,

                                                     “A ese viejo magnánimo lo pintaron de tirano,¡y la tilinguería estudiantil se atrevía a enfrentarlo en su propio despacho!”. También afirma, “yo era patriota…pero de un patriotismo inflado y declamatorio que no atinaba a comprender la naturaleza de la patria”. Inferimos por sus palabras que Don Arturo era parte del patriotismo elitista de los años 20′ . el patriotismo que inicialmente provenía de la civilización, y concebía lo bárbaro, como lo popular, y se oponía a los inmigrantes. Aquellos tanos y vascos, o rusos, que militaban en las filas del anarquismo. Pero llega la revelación, cuenta nuestro protagonista, cuando el diario La Nación y La Prensa, utilizan la huelga de Chivilcoy de manera política contra “el peludo” Yrigoyen”. Dice Arturo:

                                              “Ahí empecé a darme cuenta de como se maneja el periodismo. Ahí empecé a reaccionar contra la formación recibida.Creo que recién empecé a pensar desde mí mismo. (…) tuve que sacarme los anteojos prestados para empezar a ver el mundo que me rodeaba, mi país, mi pueblo, sin teorías, sin ideologías preestablecidas..”

Ciudad que limita con Junín en el noroeste de la Provincia de Buenos Aires. Fue tierra de fortines, ocupadas por ranqueles. Un 13 de noviembre de 1901 veía la luz Jauretche.

Lincoln

II

El Interior.

 

                                                  Mientras escritores como Ricardo Güiraldes o Victoria Ocampo viajan a por Europa, Arturo visita el noroeste de nuestro país, casi diez años después del episodio en Chivilcoy. Discute con la peonada, y se enfrenta a regímenes conservadores en Santiago del Estero y Tucumán. En Salta las diferencias sociales abruman, los dueños de los ingenios son dueños hasta de las personas que trabajan en él, especies de siervos de la gleba, sin ningún derecho. En Tucumán cuando el paisano migra, algún poderoso abusa de su mujer. Los hijos del paisano descalzos, buscando las sobras, pidiendo limosna, o de lustrabotas. San Luis, es una provincia rica en minerales pero sin producción, dormida. En fin las provincias interiores son una tristeza. De viaje a la Capital, piensa, ¿Cómo movilizar los inmensos recursos de este país adormecido?, ¿Cómo lograr la plena expansión económica de todas sus regiones?.

Vuelve convencido, cuanto por hacer hay en la Argentina, desigual del “granero del mundo”.

 

III

El 17 de Octubre.

 

                                           Un tal Juan Domingo Perón está preso en la isla Martín García. Un coronel, del Grupo de Oficiales Unidos, de prédica nacionalista y antisajona, pero que logra desde la Secretaría de Trabajo y Previsión derechos laborales como el Estatuto del Peón, el Aguinaldo y las vacaciones pagas. En Ensenada se inicia una peregrinación popular, que llegará a la Plaza de Mayo. Se exige por la liberación del líder. Como parte de FORJA, expresa su apoyo a las conquistas laborales y sociales y a las masas que marchan la mañana del 17 de Octubre de 1945. En un panfleto FORJA manifiesta las inquietudes de aquel momento, PATRIA, PAN y PODER AL PUEBLO. FORJA es el radicalismo nacional y popular, en Luis Dellepiane, Arturo Jauretche, Homero Manzi, Raúl Scalabrini Ortiz, y Gabriel Del Mazo, entre otros. Anticipo de las ideas emancipatorias para esta nueva argentina, gobernada por el peronismo.

 

La Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina. La verdadera oposición durante la década infame. Jauretche, uno de sus grandes líderes. Fundada un 29 de Junio de 1935.

FORJA3

IV

Contra los Aplaudidores.

 

                                                  En una honestidad intelectual que debemos reclamar en la actualidad, luego de ser funcionario del Peronismo un par de años, Jauretche se va a alejar por las desviaciones que empieza a surgir en el movimiento. Sobran aplaudidores y falta crítica, no le convencen los cambios en economía. Cuenta Don Arturo su charla con el general Juan Domingo Perón, cuando ya nadie critica sus decisiones, “Estaremos la tropa y yo, y la tropa y yo nos encontraremos en cada vuelta de la jornada”. Le contesta Arturo, “Vea, no se olvide que en el 18, Yrigoyen se quedó solo y lo salvaron los –remeros-, los cuadros partidarios. Usted necesita esos cuadros, pienselo”. Después dice Jauretche, vinieron los adulones, que no informan y engañan al líder. Como Perón no le hizo caso, renunció, y se fue a su casa.

Sus conceptos, sus palabras y actitudes tienen absoluta vigencia, en la

Fuentes:

-Galasso, N. Dos Argentinas. Arturo Jauretche-Victoria Ocampo. Ed. Fondo Nacional de las Artes. Buenos Aires. 2006.

-Jauretche, A. Los Profetas del Odio y la Yapa. Ed. Corregidor. Buenos Aires. 2008.

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