29 DE MAYO 1969: CORDOBAZO

 

                                                        Adalbert Krieger Vasena, ministro de economía de la dictadura militar presidida por Juan Carlos Onganía, provenía de los grandes grupos empresarios, y conocedor de los centros financieros. Era parte de un grupo de tecnócratas liberales que se habían formado en el Instituto para una Economía Social de Mercado, institución presidida por el inefable Álvaro Alsogaray.

El 13 de Marzo de 1967, presenta su plan de Estabilización y Desarrollo:

  • Devaluó la moneda un 40%, y aumentó un 15% los salarios.
  • Suspendió las paritarias, y tras el aumento congeló los salarios por dos años.
  • Realizó un ajuste de los empleados estatales.
  • Liberalizó el mercado financiero.
  • Se pidió un nuevo préstamo al FMI, destinadas a Inversiones.

                                       La política de represión sobre el conjunto de la sociedad, y la crisis económica, produjo un acontecimiento de importancia para la historia argentina. Existía una CGT AZOPARDO, acuerdista, que intentaba más negociar que luchar. Así los canales institucionales se cerraban para el movimiento obrero. Sin embargo surgieron una nueva camada de dirigentes sindicales, que denunciaban a la burocracia sindical y tenían una acción transgresora y agresiva contra el sistema económico y político. Agustín Tosco, Elpidio Torres, Rubén Salamanca, y Atilio López, eran los principales. Con una clase obrera consciente y politizada y organizaciones comprometidas con la realidad social. El 27 de mayo se realizó una movilización poblando las calles cordobesas. Una de las últimas protestas que unió a trabajadores, con la clase media, y sectores bajos urbanos. La mañana del 29 amaneció con un paro general convocada por la CGT de los ARGENTINOS- La CGT no pactista, la de luchaba contra el ajuste económico y la represión-. La movilización tenía columnas fundamentales de los sindicatos (SMATA, LUZ y FUERZA, UOM, UTA) que tomaron el centro de la ciudad. Marchaban trabajadores automotrices y metalúrgicos.. También marchan los obreros de Perdriel, ILASA, y PERKINS, y los obreros no organizados de la FIAT.

                                               En el caso de LUZ Y FUERZA la columna había reunido a 1.000 trabajadores mientras que los empleados públicos, bancarios, judiciales, municipales y de comercio también fueron de la partida. Batallas callejeras, autos incendiados, barricadas, eran el escenario, el Ejército en las calles reprimiendo al pueblo trabajador. Y aunque el movimiento multitudinario tuvo que rendirse, fue el principio del fin del gobierno militar. La burguesía y grandes capitalistas que se beneficiaban del ajuste comenzaron a observar que no sería fácil disciplinar a los trabajadores. La represión era la orden de la junta de comandantes, cada esquina del centro cordobés una trinchera.

                                           La madrugada del 29 y el amanecer del 30 de mayo, mostraron la dificultad de amilanar la resistencia de la sociedad, también era un mensaje contra la burocracia sindical, que hacía equilibrio sin enfrentar enteramente al sistema.

Más que un recuerdo, intentamos reflexionar, y decir que los planes de ajuste, el empeoramiento de las condiciones de vida de las mayorías, lleva a una resistencia, que actúa con firmeza aún con el Ejército en las calles.

Córdoba Rebelde. El cronista de los sucesos, en el lugar de los hechos Sergio Villaroel.