1890: La Bolsa y la fiebre del Oro.-Parte Uno-

Un gobierno ultraliberal, y parte de la sociedad dedicada a la usura sin límites.Un libro y un acontecimiento político olvidado por la historia oficial. El reflejo en la literatura de la gran crisis económica de 1890. 

UN LIBRO, LA BOLSA.

Bolsa de Comercio de Buenos Aires, ubicada inicialmente en San Martin 216. En los 90´ fue el escenario de la fiebre especulativa, provocando una grave crisis.

Bolsa de Comercio

          Durante 1891 se publica en folletín en el diario La Nación la novela: La Bolsa.

                                                            Había sido escrita por un jóven aristócrata venido a menos que mantenía a su viuda madre, y su hermana. José María Miró. El autor alias Julian Martel, era parte de los escritores de la generación del 80´. Este se propone retratar el auge y la crisis de la Bolsa de Comercio en 1890. Los acontecimientos suceden durante el gobierno liberal de Miguel Juárez Celman, el cuñado de Julio A. Roca. Un abogado de buen pasar, pero ambicioso Luis Glow, comienza a invertir en acciones con la intención de ganar dinero de manera rápida y fácil. Uno de sus socios, el extranjero Fouchez, va a proponer formar una sociedad comercial, que realice una estafa: La sociedad embaucadora.

A- La Estafa.

                                                               Esta simulará la construcción de una futura ciudad, para incrementar el valor de las acciones. Las rentas quedarían para Fouchez y sus secuaces, y la ciudad no terminaría nunca de construirse. Es decir una estafa Observemos el relato:

Mi proyecto es éste: Se busca un campo, un campo cualquiera, no muy extenso, pero que esté, eso sí, cerca, lo más cerca posible de la capital. En seguida se manda poblar ese campo, quiero decir, se levanta en él una gran ciudad…  -¡Pues no es nada lo del ojo! -exclamó Glow.  -Pero una ciudad ficticia, una…  -¡Una ciudad ficticia!  (…)El francés, después de aspirar una larga bocanada de humo, volvió a tomar la palabra, (…) -Trataré de ser más claro. Se compra, como decía un campo inmediato a Buenos Aires, en él se edifican casas, muchas casas, de madera la mayor parte, de madera, (…) Todas hechas, es claro, hechas a la ligera, muy a la ligera. (…)En seguida, inmediatamente, ¿oye? se contratan, por un mes o dos a quinientos o seiscientos vagos, a quienes se les hace desempeñar el oficio de panaderos, tenderos, almaceneros, zapateros, etc., y que irán a establecerse con sus negocios en algunos de los edificios a que he hecho alusión antes… ¿ Comprennez-vous perfectamente? Esto dará a mi ciudad, a nuestra ciudad, cierto aspecto de vida y movimiento, (…)Se anuncia, por todos los medios de publicidad de que se pueda echar mano; el remate, el gran remate de la importante villa… ¡Equis!  -¿Y después? -interrogó Glow con acento indefinible, (…)-¿Después? ¡Vaya una pregunta! Después nos enmbolsamos una suma veinte veces mayor que los gastos que pueda ocasionarnos este brillante…  -¡Robo!.1

                                                                 La Bolsa  La novela cuenta en esta primera parte  la gran vida que se dan los personajes, que circulan por los ambientes de la clases altas porteñas. La calle Florida, el Teatro Colón, el Jockey Club. Luis Glow y su mujer van a escuchar Ópera italiana, mientras se alojan en lujosas casas. Esta primera parte culmina con un desfile glamoroso de la zona más paqueta de Buenos Aires: Recoleta.

B- La Vida es una Fiesta.

                                                             Martel hace énfasis en la vida fácil que llevan las clases altas, y el engaño en el que viven los sectores medios enriquecidos por la fiebre del dinero rápido. Lo expresa muy bien el acápite con el comienza este texto. En otra novela, esta vez de Eugenio Cambaceres, el protagonista adquiere un millón habiendo invertido unos pocos miles. Así la oligarquía ha invertido no en la actividad productiva, sino en lo especulativo. Se cuenta el desfile de la élite porteña, visto por un bohemio en la novela. aunque puede ser tomada como la mirada del autor:

El poeta nicaraguense Ruben Darío. Realizó unas palabras finales durante el funeral del autor del libro Julián Martel, 9 de Diciembre de 1896.

Ruben Darío“Bajo el sol radiante y alegre, bajo el inmaculado cielo azul, la sociedad de Buenos Aires se precipita en marcha triunfal por la barranca de la Recoleta, en dirección a Palermo. Es un desfile deslumbrador, un espectáculo soberbio. Los paseantes burgueses que van a respirar un poco de aire, solazándose bajo los árboles, contemplando la superficie de los lagos poblados de cisnes y patos de colores varios, recorriendo el interior de la fantasmagórica gruta,a probando las emociones del derrumbamiento en los declives de la montaña rusa, y extasiándose ante la caída de aguas que vetea con hilos de plata los flancos de la roca artificial, se detienen absortos a contemplar la avalancha de carruajes que desemboca por la Avenida Alvear.» 2

                                                              Así culminan los primeros nueve capítulos del texto, teniendo en cuenta que refleja el escenario enloquecido de la Bolsa Comercio de Buenos Aires. Y la supuesta «fiesta» del derroche y el lujo en que vive parte de la sociedad.

La caída será violenta y estrepitosa, los remates y las ejecuciones inmobiliarias serán frecuentes. Centenas de negocios en la capital porteña cerrarán, y la quiebra empresarial se convertirá en un asunto diario. Los bancos sin culpa, ni escrúpulos se quedarán con la plata de los ahorristas.

Fuentes: 

1. Martel. J. La Bolsa. Ed. Terramar. Buenos Aires. 2013. Pág.41.

2. Martel. J. Ob. Cit. Pág. 111.

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